Historia de CCÑ

La Corporación Cultural de Ñuñoa fue fundada el 21 de enero de 1988, con el objetivo de generar, gestionar y coordinar las actividades vinculadas a las artes y las culturas en la comuna.

Entre los espacios que dependen de la Corporación se encuentran actualmente: el Palacio García, la Casa de la Cultura de Ñuñoa y el Espacio Literario. Estos lugares son de gran relevancia y significado para la comunidad ñuñoína, ya que representan parte de su historia, identidad y pertenencia.

La Corporación Cultural se encuentra ubicada en el antiguo Palacio García, construido entre 1925 y 1931 a petición de Joaquín García Carro, un destacado empresario español de la década. Sus herederos vendieron el inmueble a la Municipalidad de Ñuñoa, el que sirvió como residencia de actos solemnes, hasta transformarse en sede de la Corporación en 1988.

El llamado Palacio Garcia, Palacio García-Falabella o Castillo García, como se le conoce popularmente, fue declarado Inmueble de Conservación Histórica el año 2005. En él se desarrollan las principales funciones administrativas de la Corporación, además de talleres artísticos y de formación

La herencia patrimonial e histórica de la Casa de la Cultura de Ñuñoa

Si bien la Corporación se creó con una función clara en 1988, los orígenes de la gestión municipal al servicio de las artes y la cultura de la comuna, reciben el legado de la Casa de la Cultura. Esta funciona en el Palacio Ossa, el cual fue construido en 1860 y donado por sus herederos a la Municipalidad en 1952. Este hito marca el inicio de una nueva etapa en el desarrollo cultural de la comuna, la cual se ve fuertemente influenciada por los directores que tuvo en diferentes periodos. Entre estos se cuentan a Ángel Cruchaga (Premio Nacional de Literatura en 1948), Gregorio de la Fuente (el muralista más importante del siglo XX en Chile) y la poeta y gestora cultural Ester Matte. 

En junio de 1973, la Casa fue declarada Monumento Histórico Nacional. En septiembre de ese mismo año, cesan las funciones que se realizaban en el lugar, ya que luego del Golpe de Estado, la persecución, censura y represión limitaron el desarrollo de las artes y la cultura. En 1988 el edificio pasa a ser parte de las propiedades que administrará la Corporación Cultural de Ñuñoa.

Hacia un nuevo modelo de gestión cultural

Durante las décadas de los 90 y 2000, la Corporación incorporó a su administración el Espacio Literario (ubicado a un costado del edificio Consistorial, en que se encuentra la Alcaldía).

A través de este espacio, se fomenta la participación comunitaria en las actividades relacionadas al fomento lector, las artes y la cultura en sus distintas manifestaciones y expresiones.

A partir del año 2021 y desde que asumió en funciones la alcaldesa Emilia Ríos, nombrando como directora a la gestora cultural y periodista Paulina Tranchino, el rol de la Corporación es difundir, brindar acceso y fomentar la participación en las culturas y las artes, en una gestión con, por y para la comunidad.

Los ejes de acción principales en esta nueva etapa son valorar el respeto, la interculturalidad, migración, diversidad, feminismo, el enfoque de género, la memoria y la defensa de los Derechos Humanos.