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Aparte de su valor como patrimonio monumental, la casa tiene una historia muy interesante. Construida por don Luis Gregorio Ossa y Cerda -entroncado con las familias más ricas de la minería de la época- éste compró la chacra San Nicolás con una casa en su interior, la que hizo demoler para levantar la actual residencia, tarea que concluye en 1860. Entretanto, había adquirido otros predios hasta conformar una gran chacra.
En 1910 la chacra es vendida a don José Pedro Alessandri, casado con doña Julia Altamirano, quien le da el nombre de Santa Julia. La Comunidad Alessandri-Altamirano la dona en 1952 a la Municipalidad de Ñuñoa, con la condición de que sea transformada en una Casa de la Cultura.
El 9 de mayo de 1953 se crea en ella la Biblioteca Gabriela Mistral lugar en que funciona hasta hoy. El 15 de junio de 1973 es declarada junto con el parque Monumento Nacional, gracias a sus extraordinarios méritos arquitectónicos.
Entre 1982 y 1985 se restaura respetando sus características fundamentales en un convenio entre la Municipalidad de Ñuñoa y la Facultad de Arquitectura y Bellas Artes de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
En la actualidad, en la Casa de la Cultura se desarrollan durante todo el año actividades tales como teatro infantil (todos los domingo), Feria del Libro, exposiciones plásticas y talleres artísticos impartidos por la Corporación Cultural, con más de mil alumnos en las aulas.
Durante el verano se realizan en los jardines de la casona, los tradicionales Festivales de Verano. Durante 11 días el público puede disfrutar de teatro, Jazz, cine y otras expresiones artísticas. |